domingo, 25 de enero de 2009

Homeopatía Pediátrica: Consejos del Doctor Robert Bourgarit

La casualidad no existe o, al menos, a mí me lo parece. Estas Navidades, hablando con mi amiga Silvia García, del Departamento Técnico de los laboratorios Homeopáticos IBERHOME, me habló de unos libros que ella tenía en su biblioteca sobre homeopatía pediátrica. Le pedí que me los dejara ver y, en su generosidad, no sólo me los dejó ver, sino que me los dejó leer también. Gracias, Silvia!

El Doctor Bourgarit, experimentado pediatra y homeópata francés, escribió dos libros que han llegado a ser un poco como la Biblia de los pediatras homeopáticos franceses. No son conocidos en España, ni mucho menos fáciles de conseguir (la prueba es que no los he conseguido a pesar de todos mis esfuerzos). El caso es que, desde su amplia y profunda experiencia, en los preliminares de su libro "Therapeutique Homeopathique du Noveau-Ne et du Nourrison", (Maloine, Paris, 1987), da una serie de consejos e indicaciones que pueden ser -para mí lo han sido- de gran utilidad para homeópatas que empiezan su trabajo con recién nacidos y bebés. Es bastante más preciso y profundo que el texto con que abrí el apartado de Homeopatía Pediátrica y, si de algo me alegro, es de que hay grandes coincidencias en el planteamiento.

INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES DE LA HOMEOPATÍA EN EL RECIÉN NACIDO Y EN EL BEBÉ

a) Casos en los que sólo la terapéutica alopática es la única racional
- Patología malformativa
- Patología sobreaguda, traumática o neonatal
- Patología de afecciones quirúrgicas graves
- Patología orgánica destructiva

b) Casos en los que la Terapéutica Homeopática puede ser preferida
- Enfermedades agudas del bebé
- Enfermedades funcionales
- Problemas nerviosos: caracteriales y psíquicos
- Enfermedades llamadas constitucionales

c) Casos en los que es difícil elegir entre una de las dos terapéuticas (alopática u homeopática)
- En el caso de que una enfermedad se agrave debido a muchos ensayos de medicamentos homeopáticos
- En el caso en que una enfermedad es tratada con alopatía por razón de su urgencia o su gravedad, pero donde es posible reemplazar este tratamiento por el homeopático.

La semiología homeopática particular del bebé
Es necesario aprender a contentarse con síntomas objetivos:
- que pueden ver los ojos
- que se pueden tocar con las manos
- que se pueden entender con los oídos
- que se pueden sentir con la nariz

Entre los síntomas que puede presentar un bebé están los síntomas personales y los síntomas familiares.
Dentro de los síntomas personales, conviene clasificarlos en síntomas locales (orgánicos o funcionales) y síntomas generales (físicos o psíquicos).

SÍNTOMAS OBJETIVOS PERSONALES

a) Signos locales orgánicos

- la lateralidad (importante en casos de órganos dobles o de evolución de un lado a otro)
- las modalidades (según las horas del día o de la noche; según las posiciones adoptadas por el bebé; según los movimientos: espontáneos o provocados; según el calor o el frío)
- los concomitantes (es decir, aquellos que acompañan a un síntoma -un dolor, una tos, una evacuación intestinal, un acceso de fiebre...- serán significativos si se repiten cada vez que el síntoma aparece)

b) Signos locales funcionales
- Respiración, digestión (vómitos, estreñimiento, diarrea, regurgitaciones), emisión de orinas, fuciones oculares, auditivas, sensitivas son síntomas objetivos en un gran número de enfermedades, pero sólo serán de significación homeopática si son precisadas como nosotros hacemos con los síntomas locales orgánicos: por medio de las modalidades de agravación o de mejoría (según las horas del día o de la noche; según la posición, los movimientos; según las condiciones de calor o frío).

c) Síntomas generales físicos

Son muy importantes y hace falta saber observarlos: unos son evidentes y son el motivo principal de la consulta; otros deben ser investigados y provienen del interrogatorio a los padres.

- Signos generales revelados por la observación inmediata:
+ la corpulencia: delgadez habitual o anciana; obesidad; edemas localizados o generalizados; enanismo; crecimiento general; curvatura de lso pies, medidas...
+ la posición en la cuna, en la cama o en lso brazos de su madre.
+ la sensación de calor o frío que tienen los tejidos
+ el olor que desprende el bebé alrededor de su cuna o de la habitación
+ las transpiraciones locales o generales
+ los movimientos espontáneos o involuntarios: gestos, sobresaltos, tics, fibrilaciones, temblores, convulsiones
+ el aspecto de la cabeza: calor o frío, transpiración, color...
+ el aspecto de la cara: color, calor, transpiración...
+ el pulso
+ los estados particulares: estado de shock, síncopes, malestares, deshidratación..

- Signos generales revelados por el interrogatorio:
+ En primer lugar: investigación de las circunstancias de comienzo de una enfermedad aguda o de los antecedentes en una enfermedad crónica.
+ Los horarios de mejoría o agravación del etado general: actividad octurna, influencia del sueño...
+ La influencia de las estaciones
+ la influencia del clima
+ la influencia de las condiciones atmosféricas
+ las intolerancias alimentarias
+ las reacciones al contacto
+ las reacciones al calor o al frío
+ las reacciones al baño, al aseo...
+ las reacciones a los movimientos: acunamientos, transporte, paseos
+ los deseos y aversiones a los alimentos
+ la sed

d) Síntomas generales psíquicos
(Mientras que es importante en lso niños, adolescentes y adultos, no los considero parte importante de las manifestaciones generales)
- Comportamiento: coma; torpor; astenia más o menos profunda; contractura; tensión; agitación; hostilidad; miedo; cólera; sufrimiento; lagrimas; gimiente; espresión de la cara (sufriiento, ansiedad, estrés...)
- Sintomas mentales obtenidos por el interrogatorio a los padres:
+ Agravación o mejoría del estado psicológico (según los omentos del día o de la noche y según los movimientos)
+ Reacción ante el entorno: deseo o rechazo de miradas, compañía, de presencia; rechazo de aproximación, caricias, tacto, consuelo de otros..
+ Reacción a la música, a las conversaciones, ruidos...
+ Miedos: a la oscuridad, a los animales en general y a los perros en particular; a todo y a nada; a las tormentas...
+ el carácter habitual y sus modificaciones por la enfermedad
+ el sueño: adormecimientos (horarios y modalidades); despertares (horarios habituales y condiciones); posición durante la noche; movimientos o ruidos durante el sueño...

SÍNTOMAS A BUSCAR EN LOS ANTECEDENTES
En el caso de enfermedades crónicas es especialmente necesario investigar sobre la historia médica de la familia, buscando cualquier enfermedad crónica profunda y repetida en los abuelos, tíos o parientes, junto con las muertes tempranas, operaciones múltiples, etc...

ELECCIÓN Y VALORACIÓN DE LOS SÍNTOMAS HOMEOPÁTICOS
- Elección: Aquí es donde uno se encuentra con la verdadera dificultad de la homeopatía: "limitarse a un número mínimo de valor máximo" o también "estimar los síntomas en su justo valor". En los casos agudos, es bastante fácil; en los casos crónicos es mucho más difícil ya que depende a la vez de la enfermedad, de la familia y del estado psicológico del homeópata.

- Valoración de los síntomas:
Deberá tenerse muy en cuenta
+ una intensidad muy dominante
+ un carácter excepcional
+ unas modalidades particulares
+ el acompañamiento de síntomas raros
+ las localizaciones inhabituales

POSOLOGÍA
Comporta la determinación de la dilución; la cantidad de medicamento y la frecuencia de las dosis
Sobre estos tres puntos no existe ninguna regla generalmente admitida.
Por mi parte, tengo la costumbre de prescribir la 5, 7 o 9CH en los casos agudos; la 5CH en los casos más vagos y defectivos y la 9CH en aquellos en los que tengo tres buenas razones para pensar que es el Similimum.
En las enfermedades crónicas, prescribo una dosis única del remedio considerado el mejor a la 15CH, pasando eventualmente a la 18, 24 y 30CH a intervalos más y más espaciados.

TÉCNICA DE LAS DOSIS
- Casos AGUDOS: En casos muy agudos, es posible prescribir la repetición a los 5 ó 10 minutos. En casos menos graves, será cada hora o a las dos o tres horas.Según la evolución se considera en todo caso que no hace falta mantener más de 12 a 14 horas la acción terapéutica.
- Casos CRÓNICOS: Se prescribe habitualmente el medicamento en dilución 15CH en forma de dosis única en una sola vez, dependiendo la repetición de la aparición de síntomas que indiquen el mismo remedio.

CONSEJOS PRÁCTICOS
1.- Conocer nuestros límites
2.- Elegir un método terapéutico sin asociarlo a otros
3.- Dar únicamente un solo remedio a la vez
4.- Saber atenderdespués de una prescripción
5.- Segunda prescripción...y siguientes:
Después de la dosis del primer medicamento (en dosis única o fraccionada) tres eventualidades son posibles de encontrar:
+ una mejoría franca y duradera
+ una mejoría parcial
+ una mejoría pasajera
- Una sola prescripción puede ser suficiente si ha sido en todo correcta.
- Si ciertos síntomas sólo desaparecen, se crea una nueva situación en la que puede ser necesario un nuevo remedio diferente del anterior. Si fuera seleccionado el mismo, debería darse a una dinamización diferente.
- Si la mejoría es sólo pasajera, entonces el medicamento elegido puede estar mal indicado en cuanto a la dilución, por lo que habrá que subir a una dilución más activa.
- Si se produce un bloqueo en el proceso curativo, puede ser necesario prescribir un nosode o un bioterápico para desbloquearlo.

domingo, 11 de enero de 2009

Una reflexión del Dr. Paschero

Hace tiempo que descubrí este texto y, siempre que lo leo, me emociona de algún modo. Siempre he defendido que la Homeopatía es una terapia que funciona, incluso rayando el milagro, en situaciones patológicas impensables. Pero también he dicho que no hay medicina maravillosa, si el paciente no coopera y participa de su curación. No es un problema de "creer" en la Homeopatía -como algunos insisten en repetir y en promover-, es una pura cuestión de participa activamente en el proceso curativo.

Finalmente, también se habla en el texto de "la supresión", palabra de hondo calado en los homeópatas y que, junto con la palabra "antidotar", es una de las bestias negras de nosotros terapeutas. Creo que se le ha dado más importancia de la que realmente tiene y se la ha temido más de lo que se debería. Sin embargo, siempre lo prudente es saber que existe y evitar que se produzca. Mas allá de eso, "mata más el miedo" que dijo Paracelso.

Este texto pertenece al Dr. Paschero, insigne homeópata argentino, que fue una de la mayores glorias modernas de la homeopatía, por su dignidad, conocimiento y dedicación. Creo que nadie podría haber dicho lo que sigue en menor número de palabras y con tanto acierto.

"Si con el tratamiento el enfermo no ha cambiado su actitud vital, si no ha comprendido que no es la vida, la familia, las circunstancias, lo que debe cambiar, sino él personalmente; si no ha crecido y desarrollado hacia la adultez responsable abandonando así quejas, reproches, y pautas infantiles de conducta que lo hacen egoísta, dependiente, pasivo, necesitado de protección y amparo, o manifiesta un afán de poder, de prepotencia, de hegemonía sobre todos, en actitud competitiva de protesta y agresión y no ha superado sus miedos, fobias, odios, sentimientos de culpa o cualquier posición que revele una actitud vital errada en su autismo y no se ha abierto en cualquier grado a la vida en plenitud, no se está curando, aunque hayan desaparecido los síntomas por los cuales acudió a la consulta. Esto es una supresión de los síntomas pero no una
curación del enfermo. Por el contrario, si su actividad vital es la apertura y elevación de su nivel de conciencia, que le permite desplegar su capacidad de inteligencia y afectividad en el crecimiento de sí mismo como centro y foco del amor al prójimo y en actividad creativa de servicio que lo hace vivir la felicidad del otro como propia, mostrando en mayor o menor grado, que se ha liberado del bloqueo de sus síntomas mentales negativos para vivir su verdadera identidad en actitud positiva de apertura al mundo, entonces, recién entonces, se está curando, aunque no hayan desaparecido los síntomas e incluso aparezcan síntomas anteriores. Porque en esta apertura hacia los demás está cumpliendo con la ley de curación que le devuelve la plenitud, identificándose en ella y con ella"

(Congreso de la Escuela Médica Homeopática Argentina, noviembre 1980).
Extraído de Eizayaga, F. Tratado de Medicina Homeopática. Buenos Aires, Marecel, 1991

miércoles, 7 de enero de 2009

Homeopatía y Vesícula Biliar

ANATOMÍA

La vesícula biliar se sitúa por debajo del hígado. Su capacidad es de unos 40 mililitros y su función es el almacenamiento y la concentración de bilis para su posterior secreción.

La bilis, una vez formada en los canalículos biliares, es recogida por una red de conductos intrahepáticos hasta desembocar en el árbol biliar extrahepático, que consta de los conductos hepáticos que se unen con el conducto cístico proveniente de la vesícula biliar, formando el conducto biliar común o colédoco. Este conducto, junto con el pancreático, desemboca en el duodeno, donde llega la bilis.

Entre las comidas, la vesícula biliar va acumulando bilis y el esfínter de Oddi permanece cerrado, impidiendo la entrada de bilis al duodeno. La vesícula va almacenando y concentrando bilis por microabsorción de electrolitos y agua en la mucosa vesical.

Tras la ingestión de una comida, en especial si es rica en grasas, la vesícula se contrae y el esfínter de Oddi se relaja, permitiendo el vertido de la bilis al duodeno.

La bilis es un líquido amarillento secretado a razón de unos 0’7 litros diarios. Su pH es muy alcalino y no contiene enzimas, pese a lo cual, se trata de un líquido con función digestiva.

Los principales componentes orgánicos de la bilis son:
Sales biliares: son moléculas orgánicas derivadas del colesterol. Tienen dos funciones importantes en el plano digestivo: emulsión de las grasas de la dieta y formación de micelas (agregados moleculares encargados de transportar los productos de la digestión de la digestión de las grasas -acidos grasos, monoglicéridos, colesterol y fosfolípidos-.
Pigmentos biliares: la bilirrubina y la biliverdina. No tienen acción digestiva sino únicamente colorante.

La mayor parte de las sales biliares (95%) son reabsorbidas por la mucosa intestinal, para alcanzar de nuevo el hígado a través de la sangre portal. De esta manera las células hepáticas volverán a secretar estas mismas sales hacia los conductos biliares. Sólo una pequeña fracción de estas sales biliares se pierde por heces.

Las células hepáticas sólo tendrán que sintetizar estas pocas sales biliares que han sido eliminadas, ya que el resto será reutilizado gracias a la circulación enterohepática.

Si la circulación enterohepática sufre alguna alteración en que la resorción de sales biliares sea insuficiente, se afectará al sistema digestivo. El hígado no es capaz de aumentar suficientemente la producción de sales biliares, por lo que disminuirá la absorción de grasas y éstas serán excretadas por las heces.


PATOLOGÍA

- Colelitiasis
Hay tres tipos de cálculos biliares: de colesterol, de pigmentos y mixtos.
Las de colesterol y las de bilirrubina suelen ser radio-translúcidas. Las de origen mixto (colesterol, calcio y pigmentos) suelen ser radio-opacas.
Hay mayor incidencia en obesidad, diabetes, enfermedad ileal, embarazo, uso de estrógenos o anticonceptivos orales, hiperlipemia y cirrosis. Es predominante en mujeres.
Muchos cálculos son silenciosos, es decir, se forman en sujetos asintomáticos. Los síntomas ocurren cuando los cálculos producen inflamación y obstrucción del cístico o del colédoco.

- Colecistitis
Inflamación aguda de la vesícula biliar, por lo general producida por obstrucción del cístico por un cálculo impactado.

- Coledocolitiasis
Presencia de cálculos procedentes de la vesícula en el colédoco.

- Colangitis (llamada también angiocolitis)
Es la inflamación de las paredes de las vías biliares. Puede ser esclerosante o no.

SINTOMATOLOGÍA
- Colecistitis:
Ataque repentino doloroso relativo a la escápula derecha. Puede ir acompañado de náusea y pirexia.
El paciente se tumba y busca alivio por medio del calor.
A veces el dolor irradia al pecho o a la parte izquierda del abdomen, causando cierta confusión en la patología.
Puede haber una cierta ictericia.

- Colelitiasis
Dolor espasmódico en el hipocondrio y epigastrio derecho, radiando hacia el ombligo y hacia el pecho y entre las escápulas, y en algunos casos incluso brazos abajo hasta los dedos.
Vómito con sudoración.
En personas nerviosas, hipo, convulsiones, desmayos y pérdida del habla.
Calambres en las extremidades
Estreñimiento.

TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO
Colecistitis:
- VERATRUM VIRIDE: Congestión general en cualquier parte: pulmones, hígado, vesícula biliar…
- PODOPHYLLUM: Para la congestión crónica del hígado y de la vesícula biliar. Si hay diarrea. El paciente siente frío.
- BRYONIA: La vesícula biliar está congestionada e inflamada. Hay dolores punzantes, peor en movimiento.
- KALI CARBONICUM: Pinchazos en la región del hígado. Mejor en movimiento.

Colelitiasis
- BERBERIS VULGARIS: Pinchazos en la zona de la vesícula, extendiéndose al estómago; estreñimiento, ictericia. (Importante en cólicos y cálculos biliares)
- BOLDOA FRAGANS: sabor amargo, sin apetito, estreñimiento (colecistitis y cálculos biliares)
- CALCAREA CARBONICA: distensión con dureza. Sudores parciales; frío, manos y pies húmedos. (cólico por cálculos biliares)
- CARDUUS MARIANUS: (Cólico por cálculos biliares) Especialmente indicado si hay manchas hepáticas o marrones oscuras en la parte baja del pecho.
- CHELIDONIUM: Ayuda a la expulsión de los cálculos y previene su formación. Los síntomas hepáticos son muy prominentes. Pinchazos en la zona hepática, dolor bajo el ángulo de la escápula derecha.
- CHIONANTUS: Muy recomendado para cálculos biliares. Ictericia y dolores hepáticos. Licúa la bilis, previene la formación de cálculo y expele los ya formados. Dolor de cabeza y mareo; lengua cubierta; náusea, completa pérdida de apetito, circulación lentificada.
- CINCHONA: Aligera la bilis y previene la formación de piedras. Sensible al tacto; dolor mejorado por doblarse. Genralmente se da CHINA 6DH dos veces al día durante cinco días. Después de éstas, dar algunas dosis en días alternos, después cada 3, 4 o 5 días y así hasta dejar un mes de distancia.
- DIOSCOREA: Casi un específico para el cólico por cálculos biliares. Dolor alrededor de la región umbilical; continuos y constantes paroxismos de gran intensidad, aplacado por estirar el cuerpo y doblar hacia atrás la espalda.
- FEL TAURI: Licúa la bilis. Obstrucción del conducto biliar; cóloco biliar; ictericia.
- HYDRASTIS: sabor amargo; torpor crónico de intestinos; falta de apetito; lengua cubierta; orina amarilla; cólico por calculo biliar.
- CHOLESTERINUM 3DH: ictericia; cálculos biliares; dolor quemante en el lado derecho; cuando camina, el paciente se lleva las manos al hipocondrio derecho; cuando se mueve, le molesta.
- FABIANA IMBRICATA: Útil en colelitiasis y afecciones del hígado. Orina excoriante y cálculos.
- CHENOPODIUM: Dolor severo en la región del ángulo inferior de la escápula derecha extendiéndose hacia el pecho; pies fríos hasta las rodillas; piernas y rodillas cansadas; estreñimiento; heces como de oveja ( duros y nudosos)
- LYCOPODIUM: Cólico violento de vesícula; región hepática sensitiva al contacto; acidez de estómago; estreñimiento y flatulencia.
- NUX VOMICA: Ictericia; aversión a la comida; ligeros desmayos; piedras, estreñimiento; no soporta nada alrededor del abdomen.
- NUX MOSCHATA: Hígado agrandado; heces sangrientas; peso alrededor del hígado; presión como por un objeto agudo o por piedras; sensación de inflamación; necesidad de doblarse.

REFUERZOS HOMEOPÁTICOS
Son aconsejables las sales de Schüssler como tratamiento de refuerzo. LAS INDICADAS SON: Magnesia Phosphorica; Natrum Sulphuricum, Calcarea Sulphurica, Natrum Phosphoricum y Natrum Muriaticum.

TRATAMIENTO MIASMÁTICO
La presencia y producción de cálculos biliares responde a una predisposición SYCOSICA, por lo que es conveniente la prescripción de MEDORRHINUM 200CH cada quince días.