Tengo encima de mi mesa el nuevo libro que Lluis Juan Bautista (http://www.aulalluisjuan.com/), junto con Luis Jiménez y Eduardo Grecco, han publicado en Ediciones Índigo. El libro se titula “Edward Bach en Marlow Bucks”. Es un comentario del texto que el Dr. Bach escribió durante su estancia en Marlow Bucks hecho por cada uno de los autores. Llama la atención no sólo la profundidad de su comentario, sino el modo en que cada uno se acerca al texto.
De Lluis Juan Bautista guardo un recuerdo muy cercano y entrañable. Fue mi profesor en los tres cursos-niveles que el Centro Bach imparte en España para llegar a ser Practitioner –en español diríamos Practicante, aunque años atrás lo utilizáramos para los enfermeros que tenían la horrible misión de “pincharnos”-. Su enseñanza nunca pecó de banal, sino de gran profundidad y, pese a ello, no recuerdo ningún día de los cursos en que no nos riéramos a mandíbula batiente con su representación de los comportamientos de las distintas Flores. Recuerdo que en el primer nivel le consulté sobre la dilución homeopática de las Flores de Bach y él, concienzudo y cumplidor, me hizo llegar dicha información por correo ordinario. Recuerdo perfectamente su natural respeto por la Homeopatía y recuerdo que, al escribirle una carta de agradecimiento al final de los cursos y antes de los exámenes, le comenté que me había ayudado mucho a comprender la faceta psicológica que todas las personas llevamos dentro y con la que las más de las veces sufrimos. También le comenté cómo la caracteriología representada por las Flores de Bach me había ayudado a enfrentarme a los casos en que la psicología está más presente que la fisiología y la patología. Si tuviera que quedarme con alguno de sus libros, creo que lo tendría muy difícil el hacer la selección: "Bach Esencial”, “El sistema Bach”, o el introductorio “Flores para compartir”.
El caso es que finalmente no realicé los exámenes para el “Practitioner”, especialmente debido a mi molesta costumbre de “no mentir”. Se pedía el seguimiento de varios casos a razón de una sesión por mes. En ese tiempo no pasó por mi consulta paciente alguno que necesitara, solicitara o quisiera Flores de Bach y decidí, por tanto, no rellenar estúpidamente algo que no era verdad. Por otra parte, también es cierto que lo de los títulos nunca me ha interesado demasiado.
A lo largo de este tiempo, he estado muy interesado en el tema de Las Flores de Bach y cómo podrían ayudarse, potenciarse, completarse o simplemente entenderse desde el mundo de la Homeopatía. Ahí surgieron dos voces importantes: Selma Vijnovsky (hija del célebre homeópata argentino Bernardo Vijnovsky) que publicó dos libros (“Flores de Bach:Su uso y aplicación dinamizadas homeopáticamente” y “Un paso más…Hacia el enfoque homeopático de las Flores de Bach”) y Franco Rossomando (http://www.cosmosysalud.com) con el libro titulado “Homeopatía y terapias florales”.
Creo que hay un mundo por descubrir y por extraer de las Flores de Bach; creo que hay un inmenso potencial dentro de la terapéutica homeopática; creo que la primera puede parecer extremadamente fácil en comparación con la dura técnica y conocimiento de la segunda y creo tremendamente equivocada dicha afirmación. Creo que no debe haber homeópata que no conozca las Flores de Bach, así como creo que cualquier terapeuta floral interesado descubrirá con ansiedad el mundo que se les abre desde la Homeopatía.
(continuará)