sábado 13 de octubre de 2007

El Botiquín homeopático: Homeopatía para los malos días (1)

ORÍGENES DE LA HOMEOPATÍA

La Homeopatía, como terapéutica fue descubierta y desarrollada por Samuel Hahnemann (1755 ‑ 1843)

En 1791, a partir de sus investigaciones, puso en marcha el desarrollo de la medicina homeopática.

En 1810 publicó el Organon del arte de curar en donde expuso todos sus descubrimientos y el protocolo de curación.


LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA HOMEOPATÍA

1.‑ La Fuerza Vital

2.‑ La Individualidad Morbosa

3.‑ Dosis Mínimas

4.‑ Individualidad Medicamentosa

5.‑ Ley de similitud

6.‑ Natura ‑ Miasmas

7.‑ Experimentación Pura


LA FUERZA VITAL

Se le llama así a la fuerza que mantiene en perfecto equilibrio y organización cada uno de los órganos y funciones de nuestro cuerpo. Gracias a la Fuerza Vital somos capaces de sobreponernos a las enfermedades e incluso no sufrirías. La Homeopatía es una verdadera medicina porque actúa sobre esta Fuerza Vital, ayudándola a recuperar el equilibrio y la homeostasis, devolviendo a la persona a un estado de salud y bienestar, sin efecto secundario alguno.


INDIVIDUALIDAD MORBOSA

Cada enfermo, aun ante una misma "enfermedad", enferma de un modo especial o peculiar.

Estas peculiaridades responden siempre a síntomas exteriores y es por estos síntomas por los que se nos descubre la enfermedad.


DOSIS MÍNIMAS

Uno de los valores que posee la Homeopatía es su inocuidad.

El uso de dosis mínimas estimula al organismo sin perjudicarle, haciendo que éste reaccione de un modo suficiente para lograr la curación.


INDIVIDUALIDAD MEDICAMENTOSA

Cada remedio tiene un forma diferente de actuar y unos síntomas determinados.

No sirve dar el mismo remedio para la mismal enfermedad, sino que hay que buscar el remedio que mejor se adapte a la individualidad morbosa. Ese único remedio ejercerá sus efectos terapéuticos en toda su potencia y amplitud gracias a su individualidad medicamentosa.


LEY DE SIMILITUD

“Similia similibus curentur": Lo similar es curado por lo similar.

Un medicamento que produce síntomas en un hombre sano, empleado en dosis mínimas y potenciadas, tiene la facultad de provocar la Fuerza Vital para que destruya de una manera rápida, radical y permanente la totalidad de los síntomas de un estado morboso.


NATURA – MIASMAS

Los miasmas son la fuente de donde surgen las enfermedades crónicas.

Son predisposiciones de los organismos a sufrir ciertas enfermedades. Si la Fuerza Vital se desequilibra, estos miasmas desarrollan sus crisis aprovechando las debilidades de la naturaleza de¡ paciente.

Van desarrollándose como por capas, superponiéndose una a otra. Su desaparición se producirá de¡ mismo modo, capa a capa.


EXPERIMENTACIÓN PURA

Es una de las grandes contribuciones de la Homeopatía a la ciencia. Todo medicamento ha de ser probado en el hombre sano para saber cómo actúa y qué síntomas produce. No sabemos cómo actúa si lo probamos en una persona enferma, ya que ‑si cada persona enferma de una manera diferente­- reaccionará de una manera diferente e imprecisa.


EN RESUMEN ...

Cada individuo reacciona a una infección o a un trauma de acuerdo a su propia naturaleza.

Sus síntomas son el resultado de esta reacción y representan el intento del cuerpo de ponerse bien de nuevo.

El cuerpo reacciona como un todo, cada tejido hace su parte y la totalidad de los síntomas representan un esfuerzo unitario que requiere un solo remedio para alcanzar la curación.

El remedio curativo es el único que estimula una reacción en el cuerpo similar al que ya está obrando sobre el cuerpo: en otras palabras, el remedio provoca los síntomas semejantes a los que ya están presentes.

La reacción curativa de¡ cuerpo es un efecto positivo, esto es, el mecanismo protector es estimulado, no deprimido; de ahí que dosis diminutas de un remedio similar o curativo deban ser usadas, porque pequeñas cantidades de droga estimulan, mientras que grandes dosis, suprimen.


CÓMO EMPEZAR...

Un homeópata debe estudiar medicina homeopática durante varios años para aprender a prescribir la medicina correcta a pacientes con enfermedades crónicas.

Sin embargo, se puede aprender a utilizar la homeopatía para primeros auxilios muy fácilmente.

Cualquier tratamiento de una persona con una enfermedad aguda o crónica requiere una estricta individualización del estado físico y psicológico global.

Sin embargo, el tratamiento de accidentes o heridas no requiere una prescripción tan individualizada. La razón de la diferencia es que la gente con enfermedades crónicas o agudas tienen distintos o diferentes síntomas latentes y causas de su estado, y por ello necesitan una medicina diferente para empezar su proceso curativo.

Las personas con heridas o traumas tienden a experimentar síntomas muy similares y usualmente necesitan un estímulo metabólico similar para sanar de su dolencia.


DILUCIONES

Los remedios que usamos normalmente en estos casos suelen ser la 30a y la 200a dilución centesimal, más conocidas como 30CH y 200CH.

Es mejor usar la 30CH porque, si hay una equivocación, produce una agravación mínima, mientras que la 200CH produciría agravaciones más molestas.

Otras diluciones más bajas (7CH, 9CH, 15CH) también son efectivas, aunque su efecto es de duración más breve. Diluciones más altas que la 200 CH son difíciles de encontrar en España, aunque su efecto es mucho más profundo en ciertas situaciones.

Lo mejor es comprar el remedio en gránulos, ya que ocupan poco sitio, son fáciles de guardar y se conservan por muy largo tiempo.

Para conservarlos en perfecto se deben tocar con los dedos, ni exponerlos al sol o a la humedad, ni cerca de campos magnéticos o eléctricos.


MODO DE EMPLEO

Disolver un gránulo en un tercio de un vaso con agua minera. Mover bien con la cucharilla.

Tomar una cucharadita cuando sea necesario. Antes de cada toma, mover bien con la cucharilla.

Esta preparación es buena para 24 horas. Si se sigue necesitando más allá de este tiempo, es mejor volver a preparar de nuevo el vaso con el remedio diluido.

A medida que la medicina vaya haciendo efecto, es mejor espaciar la toma para así evitar cualquier agravación indeseada.


EL BOTIQUÍN HOMEOPÁTICO

HERIDAS Y FRACTURAS

SYMPHYTUM

Fractura con dolores intensos.

CALCAREA PHOSPHORICA

Para ayudar a la consolidación de la fractura.

CALENDULA

Para lavado de heridas (TM 10%). Heridas sobre la piel de cualquier tipo (pomada)

SYMPHYTUM

Heridas en cartílagos, tendones, ligamentos, tejidos blandos y alrededor de las articulaciones. Heridas en el globo ocular y en huesos.

HYPERICUM

Heridas en nervios, después de operaciones quirúrgicas, por caídas, atrapamientos... Heridas en terminaciones nerviosas y en la espalda.

RUTA

Heridas en tejidos fibrosos y en articulaciones.

HEPAR SULFURIS

Heridas infectadas y dolorosas.

LEDUM PALUSTRE

Heridas producidas por objetos punzantes.


GOLPES Y PROBLEMAS MUSCULARES

ARNICA MONTANA

Agujetas. Esguinces. Hemorragias externas o internas producidas por golpes o traumatismos. Golpes en la cabeza, politraumatismos. Traumatismos o golpes sin herida.

HYPERICUM

Traumatismos nerviosos (golpes o cortes en las zonas inervadas, extracciones dentales, ...

RHUS TOXICODENDRUM Contracturas musculares, heridas musculares. Esguinces (dolores que se calman con el reposo). Luxaciones, esguinces...

RUTA: Esguinces (dolores que empeoran con el reposo).

LEDUM PALUSTRE: Golpes en los ojos.


FIEBRE, GRIPE Y CATARRO

ANAS BARBARIE

Enfriamiento y principios de gripe (como coadyuvante durante la curación). Primeros síntomas.

ACONITUM NAPELLUS

Enfriamiento y principios de gripe con fiebre y piel seca. Fiebre, dolor de oídos, dolor de cabeza, diarrea, dolor de corazón.

BELLADONA

Afecciones de la garganta, anginas (inflamación, enrojecimiento, dolor). Enfriamiento y principios de gripe (con fiebre y sudoración). Fiebre repentina, dolor repentino en el abdomen, repentino dolor de cabeza, dientes u oídos). Tos seca de aparición brusca.

NUX VOMICA

Estornudos (con escalofríos y tiritona).

DROSERA

Tos espasmódica que aparece por la noche. Tos pertinaz.

SPONGIA TOSTA

Tos perruna, seca, que aparece por la noche.

BRYONIA

Resfriado o gripe, con dolor de huesos.


QUEMADURAS Y CONGELACIONES

CANTHARIS

Quemaduras de cualquier tipo. Quemaduras di! primer grado con ampollas. Quemaduras de segundo o tercer grado.

BELLADONA

Quemaduras de primer grado (nada más producirse). Quemaduras solares.

APIS

Quemaduras solares, alternada con BELLADONA.

CAUSTICUM

Quemaduras de segundo grado y viejas quemaduras que no acaban de curar.

AGARICUS

Congelación de primer o segundo grado.


PROBLEMAS DIGESTIVOS

NUX VOMICA

Alteraciones digestivas (ardor, pesadez de estómago, mala digestión). Náusea, indigestión, dolor de cabeza por comida, enfermedad por movimiento.

ARSENICUM ALBUM

Intoxicaciones alimentarias.

ARGENTUM NITRICUM

Problemas gastrointestinales con flatulencia y miedo a volar.

CHINA

Remedio para la deshidratación.


ESTADOS NERVIOSOS

GELSEMIUM

Ansiedad por anticipación. Miedo, shock o temor a exámenes. Extremo nerviosismo.

CHAMOMILLA

Insomnio.

COFFEA

Insomnio con sensación de estar muy despierto.

ARNICA MONTANA

Insomnio por sobreesfuerzo. Jet Lag.

IGNATIA

Reacciones histéricas. Problemas emocionales.

STRAMONIUM

Pesadillas, terrores nocturnos de los niños.


PICADURAS

APIS

Picadura de abejas y avispas. Picaduras o mordeduras (hay enrojecimiento, inflamación, dolor ardiente y aguijoneante. Mejor por frío). Reacciones alérgicas.

LEDUM PALUSTRE

Cualquier otro tipo de mordedura o picadura.


DIARREAS

IPECACUANHA

Diarrea con vómitos e hipersalivación. Náuseas, vómitos.

ARSENICUM ALBUM

Diarrea inespecífica, incluida la diarrea de¡ viajero, intoxicaciones e infecciones sépticas. Vómitos, peristaltismo.

PODOPHYLLUM

Diarreas


MENSTRUACIONES

LACHESIS

Problemas premenstruales.

BRYONIA

Dolor de cabeza durante las menstruaciones.

BELLIS PERENNIS

Molestias en el abdomen como si hubiera una pelota. Molestias en el Pecho de las jovencitas.


OTROS

MERCURIUS VIVUS

Úlceras en la boca.

CALENDULA

Procesos inflamatorios.

NUX VOMICA

Pérdida de conocimiento por alcoholismo.

TABACUM

Náusea relacionada con viajes o en el mar.

COCCULUS

Molestias por vigilias nocturnas mareos en viajes.

HAMMAMELIS

Mala circulación periférica (varices y hemorroides).

MAGNESIA PHOSPHORICA

La aspirina homeopática.

MILLEFOLIUM

Hemorragias en general.

FERRUM METALLICUM

Hemorragias en la nariz sin causa conocida.

GLONOINUM

Golpe de calor o de sol. Insolación

EUPHRASIA

Estornudos que empeoran con el calor.

ALLIUM CEPA

Estornudos que mejoran con el aire fresco.

BELLADONA

Dolor de muelas.

CHAMOMILLA

Dentición en niños (dolor, agitación, insomnio, nerviosismo, diarrea verde)

CARBO VEGETALIS:

Desmayos y colapsos.

ANTIMONIUM TARTARICUM

Asfixia por ahogo.

SILICEA

Abscesos, forúnculos, fístulas y otras supuraciones crónicas.

3 comentarios:

Concha Martínez dijo...

Hola Andres, me parece muy interesante tu Blog, pero sin querer molestarte quería hacerte un inciso, todo esto es documetación del Institut Homeopatic Catalan, y adolece de lo mismo que sus apuntes y es de la dosificación. Con que diluciones has experimentado?, que diluciones crees mas aconsejables?, yo experimento con la 15 Ch y con la LA 30CH, depende del grado de emocionalidad implicado en la lesión. Bss y enhorabuena por tu Blog.

Andrés Guerrero Serrano dijo...

Hola, Concha:
Muchas gracias por tu aportación, que además de ser amiga, es la primera que viene de fuera.
No me molesta nada en absoluto. Pero me gustaría precisarte algo:
1.- Esta documentación no tiene EN ABSOLUTO nada que ver con el Instituto Homeopático de Cataluña ni con sus apuntes. Sería un fiasco por mi parte el dar lecciones sin precisar fuentes. Eso no lo he hecho y no lo voy a hacer. El Instituto tiene sus apuntes y su forma de hacer botiquines. Yo los míos.
En relación con la dosificación, debo decirte que si de algo adolecemos los homeópatas es de dar demasiados datos sobre dosificaciones y repeticiones, especialmente porque cada paciente es algo especial y puede haber problemas de hiporreacción y de hipersensibilidad. Para evitar eso, solemos no dar la dosificación.
Finalmente, lo que solemos aconsejar en estos casos es lo siguiente: Tomar la medicación hasta empezar a notar algún síntoma de mejoría. A partir de ese momento, empezar a distanciar las tomas.
Por ejemplo: Imagina que tienes fiebre baja y síntomas de catarro, pero sin que sean nada especial, algo así como molestias al tragar, sequedad, deseos de beber agua... Podemos pensar fácilmente en Bryonia. La gama de potencias va desde la 4CH hasta la 30CH. Generalmente, solemos elegir para situaciones de botiquín la 30CH, porque es rápida, potente y se puede repetir.
Disuelves en un vaso dos granulitos de Bryonia. Tomas una cucharada cada hora hasta que haya reacción. Si la fiebre baja, si la gargante se muestra un poco menos dolorida, si van desapareciendo las ganas de beber, entonces en lugar de tomarlo cada hora, lo tomas cada cuatro o cada seis, según sea la mejora. Se trata de ir reduciendo en función de la mejoría de los síntomas para así favorecer la curación rápida y evitar una agravación.

Como tú comentas, la 15 da buenos resultados, e incluso las más bajas. Sólo hay una excepción: con Oscillococcinum o con Anas Barbarie (que son los mismo, sólo que el primero es una marca registrada de Boiron) la dilución es la 200K y debe ser así para que los efectos duren una semana en tratamientos preventivos o tengan la potencia suficiente en tratamiento sintomáticos.
Saludos cariñosos y gracias por tu apoyo

Andrés Guerrero Serrano dijo...

"si de algo adolecemos los homeópatas es de dar demasiados datos sobre dosificaciones y repeticiones"

Hay un error en esta frase, quise decir "... es de NO dar demasiados datos..."

Perdón por la confusión.
Saludos