miércoles 7 de enero de 2009

Homeopatía y Vesícula Biliar

ANATOMÍA

La vesícula biliar se sitúa por debajo del hígado. Su capacidad es de unos 40 mililitros y su función es el almacenamiento y la concentración de bilis para su posterior secreción.

La bilis, una vez formada en los canalículos biliares, es recogida por una red de conductos intrahepáticos hasta desembocar en el árbol biliar extrahepático, que consta de los conductos hepáticos que se unen con el conducto cístico proveniente de la vesícula biliar, formando el conducto biliar común o colédoco. Este conducto, junto con el pancreático, desemboca en el duodeno, donde llega la bilis.

Entre las comidas, la vesícula biliar va acumulando bilis y el esfínter de Oddi permanece cerrado, impidiendo la entrada de bilis al duodeno. La vesícula va almacenando y concentrando bilis por microabsorción de electrolitos y agua en la mucosa vesical.

Tras la ingestión de una comida, en especial si es rica en grasas, la vesícula se contrae y el esfínter de Oddi se relaja, permitiendo el vertido de la bilis al duodeno.

La bilis es un líquido amarillento secretado a razón de unos 0’7 litros diarios. Su pH es muy alcalino y no contiene enzimas, pese a lo cual, se trata de un líquido con función digestiva.

Los principales componentes orgánicos de la bilis son:
Sales biliares: son moléculas orgánicas derivadas del colesterol. Tienen dos funciones importantes en el plano digestivo: emulsión de las grasas de la dieta y formación de micelas (agregados moleculares encargados de transportar los productos de la digestión de la digestión de las grasas -acidos grasos, monoglicéridos, colesterol y fosfolípidos-.
Pigmentos biliares: la bilirrubina y la biliverdina. No tienen acción digestiva sino únicamente colorante.

La mayor parte de las sales biliares (95%) son reabsorbidas por la mucosa intestinal, para alcanzar de nuevo el hígado a través de la sangre portal. De esta manera las células hepáticas volverán a secretar estas mismas sales hacia los conductos biliares. Sólo una pequeña fracción de estas sales biliares se pierde por heces.

Las células hepáticas sólo tendrán que sintetizar estas pocas sales biliares que han sido eliminadas, ya que el resto será reutilizado gracias a la circulación enterohepática.

Si la circulación enterohepática sufre alguna alteración en que la resorción de sales biliares sea insuficiente, se afectará al sistema digestivo. El hígado no es capaz de aumentar suficientemente la producción de sales biliares, por lo que disminuirá la absorción de grasas y éstas serán excretadas por las heces.


PATOLOGÍA

- Colelitiasis
Hay tres tipos de cálculos biliares: de colesterol, de pigmentos y mixtos.
Las de colesterol y las de bilirrubina suelen ser radio-translúcidas. Las de origen mixto (colesterol, calcio y pigmentos) suelen ser radio-opacas.
Hay mayor incidencia en obesidad, diabetes, enfermedad ileal, embarazo, uso de estrógenos o anticonceptivos orales, hiperlipemia y cirrosis. Es predominante en mujeres.
Muchos cálculos son silenciosos, es decir, se forman en sujetos asintomáticos. Los síntomas ocurren cuando los cálculos producen inflamación y obstrucción del cístico o del colédoco.

- Colecistitis
Inflamación aguda de la vesícula biliar, por lo general producida por obstrucción del cístico por un cálculo impactado.

- Coledocolitiasis
Presencia de cálculos procedentes de la vesícula en el colédoco.

- Colangitis (llamada también angiocolitis)
Es la inflamación de las paredes de las vías biliares. Puede ser esclerosante o no.

SINTOMATOLOGÍA
- Colecistitis:
Ataque repentino doloroso relativo a la escápula derecha. Puede ir acompañado de náusea y pirexia.
El paciente se tumba y busca alivio por medio del calor.
A veces el dolor irradia al pecho o a la parte izquierda del abdomen, causando cierta confusión en la patología.
Puede haber una cierta ictericia.

- Colelitiasis
Dolor espasmódico en el hipocondrio y epigastrio derecho, radiando hacia el ombligo y hacia el pecho y entre las escápulas, y en algunos casos incluso brazos abajo hasta los dedos.
Vómito con sudoración.
En personas nerviosas, hipo, convulsiones, desmayos y pérdida del habla.
Calambres en las extremidades
Estreñimiento.

TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO
Colecistitis:
- VERATRUM VIRIDE: Congestión general en cualquier parte: pulmones, hígado, vesícula biliar…
- PODOPHYLLUM: Para la congestión crónica del hígado y de la vesícula biliar. Si hay diarrea. El paciente siente frío.
- BRYONIA: La vesícula biliar está congestionada e inflamada. Hay dolores punzantes, peor en movimiento.
- KALI CARBONICUM: Pinchazos en la región del hígado. Mejor en movimiento.

Colelitiasis
- BERBERIS VULGARIS: Pinchazos en la zona de la vesícula, extendiéndose al estómago; estreñimiento, ictericia. (Importante en cólicos y cálculos biliares)
- BOLDOA FRAGANS: sabor amargo, sin apetito, estreñimiento (colecistitis y cálculos biliares)
- CALCAREA CARBONICA: distensión con dureza. Sudores parciales; frío, manos y pies húmedos. (cólico por cálculos biliares)
- CARDUUS MARIANUS: (Cólico por cálculos biliares) Especialmente indicado si hay manchas hepáticas o marrones oscuras en la parte baja del pecho.
- CHELIDONIUM: Ayuda a la expulsión de los cálculos y previene su formación. Los síntomas hepáticos son muy prominentes. Pinchazos en la zona hepática, dolor bajo el ángulo de la escápula derecha.
- CHIONANTUS: Muy recomendado para cálculos biliares. Ictericia y dolores hepáticos. Licúa la bilis, previene la formación de cálculo y expele los ya formados. Dolor de cabeza y mareo; lengua cubierta; náusea, completa pérdida de apetito, circulación lentificada.
- CINCHONA: Aligera la bilis y previene la formación de piedras. Sensible al tacto; dolor mejorado por doblarse. Genralmente se da CHINA 6DH dos veces al día durante cinco días. Después de éstas, dar algunas dosis en días alternos, después cada 3, 4 o 5 días y así hasta dejar un mes de distancia.
- DIOSCOREA: Casi un específico para el cólico por cálculos biliares. Dolor alrededor de la región umbilical; continuos y constantes paroxismos de gran intensidad, aplacado por estirar el cuerpo y doblar hacia atrás la espalda.
- FEL TAURI: Licúa la bilis. Obstrucción del conducto biliar; cóloco biliar; ictericia.
- HYDRASTIS: sabor amargo; torpor crónico de intestinos; falta de apetito; lengua cubierta; orina amarilla; cólico por calculo biliar.
- CHOLESTERINUM 3DH: ictericia; cálculos biliares; dolor quemante en el lado derecho; cuando camina, el paciente se lleva las manos al hipocondrio derecho; cuando se mueve, le molesta.
- FABIANA IMBRICATA: Útil en colelitiasis y afecciones del hígado. Orina excoriante y cálculos.
- CHENOPODIUM: Dolor severo en la región del ángulo inferior de la escápula derecha extendiéndose hacia el pecho; pies fríos hasta las rodillas; piernas y rodillas cansadas; estreñimiento; heces como de oveja ( duros y nudosos)
- LYCOPODIUM: Cólico violento de vesícula; región hepática sensitiva al contacto; acidez de estómago; estreñimiento y flatulencia.
- NUX VOMICA: Ictericia; aversión a la comida; ligeros desmayos; piedras, estreñimiento; no soporta nada alrededor del abdomen.
- NUX MOSCHATA: Hígado agrandado; heces sangrientas; peso alrededor del hígado; presión como por un objeto agudo o por piedras; sensación de inflamación; necesidad de doblarse.

REFUERZOS HOMEOPÁTICOS
Son aconsejables las sales de Schüssler como tratamiento de refuerzo. LAS INDICADAS SON: Magnesia Phosphorica; Natrum Sulphuricum, Calcarea Sulphurica, Natrum Phosphoricum y Natrum Muriaticum.

TRATAMIENTO MIASMÁTICO
La presencia y producción de cálculos biliares responde a una predisposición SYCOSICA, por lo que es conveniente la prescripción de MEDORRHINUM 200CH cada quince días.