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sábado, 31 de octubre de 2009

Homeopatía y Flores de Bach (1)

Tengo encima de mi mesa el nuevo libro que Lluis Juan Bautista (http://www.aulalluisjuan.com/), junto con Luis Jiménez y Eduardo Grecco, han publicado en Ediciones Índigo. El libro se titula “Edward Bach en Marlow Bucks”. Es un comentario del texto que el Dr. Bach escribió durante su estancia en Marlow Bucks hecho por cada uno de los autores. Llama la atención no sólo la profundidad de su comentario, sino el modo en que cada uno se acerca al texto.

De Lluis Juan Bautista guardo un recuerdo muy cercano y entrañable. Fue mi profesor en los tres cursos-niveles que el Centro Bach imparte en España para llegar a ser Practitioner –en español diríamos Practicante, aunque años atrás lo utilizáramos para los enfermeros que tenían la horrible misión de “pincharnos”-. Su enseñanza nunca pecó de banal, sino de gran profundidad y, pese a ello, no recuerdo ningún día de los cursos en que no nos riéramos a mandíbula batiente con su representación de los comportamientos de las distintas Flores. Recuerdo que en el primer nivel le consulté sobre la dilución homeopática de las Flores de Bach y él, concienzudo y cumplidor, me hizo llegar dicha información por correo ordinario. Recuerdo perfectamente su natural respeto por la Homeopatía y recuerdo que, al escribirle una carta de agradecimiento al final de los cursos y antes de los exámenes, le comenté que me había ayudado mucho a comprender la faceta psicológica que todas las personas llevamos dentro y con la que las más de las veces sufrimos. También le comenté cómo la caracteriología representada por las Flores de Bach me había ayudado a enfrentarme a los casos en que la psicología está más presente que la fisiología y la patología. Si tuviera que quedarme con alguno de sus libros, creo que lo tendría muy difícil el hacer la selección: "Bach Esencial”, “El sistema Bach”, o el introductorio “Flores para compartir”.

El caso es que finalmente no realicé los exámenes para el “Practitioner”, especialmente debido a mi molesta costumbre de “no mentir”. Se pedía el seguimiento de varios casos a razón de una sesión por mes. En ese tiempo no pasó por mi consulta paciente alguno que necesitara, solicitara o quisiera Flores de Bach y decidí, por tanto, no rellenar estúpidamente algo que no era verdad. Por otra parte, también es cierto que lo de los títulos nunca me ha interesado demasiado.

A lo largo de este tiempo, he estado muy interesado en el tema de Las Flores de Bach y cómo podrían ayudarse, potenciarse, completarse o simplemente entenderse desde el mundo de la Homeopatía. Ahí surgieron dos voces importantes: Selma Vijnovsky (hija del célebre homeópata argentino Bernardo Vijnovsky) que publicó dos libros (“Flores de Bach:Su uso y aplicación dinamizadas homeopáticamente” y “Un paso más…Hacia el enfoque homeopático de las Flores de Bach”) y Franco Rossomando (http://www.cosmosysalud.com) con el libro titulado “Homeopatía y terapias florales”.

Creo que hay un mundo por descubrir y por extraer de las Flores de Bach; creo que hay un inmenso potencial dentro de la terapéutica homeopática; creo que la primera puede parecer extremadamente fácil en comparación con la dura técnica y conocimiento de la segunda y creo tremendamente equivocada dicha afirmación. Creo que no debe haber homeópata que no conozca las Flores de Bach, así como creo que cualquier terapeuta floral interesado descubrirá con ansiedad el mundo que se les abre desde la Homeopatía.

(continuará)

6 comentarios:

  1. Hola estimadísimo Andrés, como siempre, es una grata sorpresa entrar a tu blog y encontrar toda esa información que tan desinteresadamente nos brindas.

    Me encanta el cambio que has dado al diseño y, claro está, sigo con mucho interés los temas que tratas.

    Un abrazo y nuestro cariño.

    Aylle

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  2. Hola, Aylle!!!

    Como siempre, eres bienvenida y es un placer leer tus siempre amables y generosas palabras. Me alegro que te guste el cambio de "look" y que te sigan interesando los temas que voy desgranando.
    Un abrazo muy fuerte y todo mi cariño para vosotros dos

    Andrés

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  3. Hola Andrés, soy Inés, de Buenos Aires, ya le he dejado algún comentario antes.
    Quería ver si me podía despejar unas confusiones que tengo con los remedios homeopáticos, y de hecho, también con las flores de Bach. (conste que no son preguntas capciosas; me trato con homeopatía y he usado flores de Bach).
    Ésta es la cosa.
    Lo que solemos escuchar como principio más visible de la homeopatía, es que el cuerpo, la mente, las emociones, el alma, son un todo; y que nos enfermamos cuando el equilibrio en estos niveles se rompe. De hecho, los síntomas físicos aparecen como cristalizaciones de desequilibrios emocionales, mentales o espirituales que no fueron resueltos en su nivel correspondiente.
    Cuando vamos al homeópata, tenemos una charla donde hablamos de lo que nos pasa, y éste nos indica un remedio.
    Ahora, si estos remedios actúan a un nivel -por ejemplo- espiritual, ¿se supone que debido a ellos, algo debería cambiar en el paciente a este nivel? Si es así, ¿cómo "combina" con esto el aprendizaje propio? y si no lo es no actúan entonces, de alguna manera, "sólo sobre el síntoma"?
    Con las flores de Bach me ocurre algo parecido, aunque más bien con la aplicación. Supongamos que sufro de ataques de pánico que me impiden salir de casa. Estos ataques estarán provocados por un malestar más profundo, inconsciente. Entonces tomo un remedio que me quita el temor. ¿y las motivaciones reales del temor? quizá se vayan desplegando distintos síntomas hasta descubrir el real? entonces, si uno intuyera la motivación oculta de estos ataques ¿no sería mejor tratar a esa persona con el remedio correspondiente?
    bueno, espero no haber abusado demasiado de su paciencia. En verdad me interesa el funcionamiento de la homeopatía... y usted ha sido mi víctima!
    Saludos y muchas gracias desde ya.

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  4. Hola, Inés!!

    Gracias por volver al visitar el blog. Sus preguntas son muy interesantes y de gran calado.
    Intentaré contestarlas brevemente.

    En homeopatía hay síntomas físicos, sensaciones y síntomas mentales (o emocionales). Es con lo que trabajamos. En el ser humano el equilibrio está entre lo orgánico y lo emocional. Más allá de ello está lo espiritual. Nosotros trabajamos solo lo orgánico y lo emocional para que el espíritu encuentre todo en orden y pueda seguir haciendo su labor se alentar la vida.
    Personalmente (y es únicamente mi opinión) creo que los remedios no actúan nunca a nivel espiritual, porque el espíritu no necesita ningún remedio: es UNO Y PERFECTO.
    Las altas diluciones homeopáticas (e incluso las bajas) y las flores de Bach actúan principalmente a nivel emocional. Cambian nuestras actitudes circunstanciales, adquiridas o mal utilizadas y las resitúan en su punto y actividad adecuada. Eso permite que seamos capaces de ver de nuevo "con normalidad". A partir de ahí nuestro aprendizaje es darnos cuenta de nuestras limitaciones y de la facilidad que tenemos para hundirnos en la miseria y en el desequilibrio. Y eso es ya un gran aprendizaje. El mejor aprendizaje. El único aprendizaje.
    El síntoma físico o simplemente el síntoma queda de nuevo reabsorbido por el buen funcionamiento emocional o fisiológico. Es decir, el organismo y la emoción renacen de nuevo como el ave Fénix, aunque con más experiencia y con cosas nuevas aprendidas que nos serán necesarias en nuestro devenir cotidiano.

    Con el ejemplo del temor o los ataques de ansiedad, las Flores de Bach o la homeopatía le ayudarán a superar ese desequilibrio, pero finalmente dependerá de Ud. que aprenda a mantenerse en ese nuevo equilibrio o no. Si aprende pronto, pues seguirá en el Camino aprendiendo otras cosas; si no lo aprende pronto, pues seguirá necesitando la ayuda floral u homeopática para mantenerse en equilibrio.
    Las Flores de Bach y la Homeopatía siempre buscan la causa oculta emocional, pero a veces está tan oculta que hay que ir profundizando a través de las capas con que adornamos y cubrimos nuestra existencia. Por eso vamos tratando lo que aparece en la superficie, en la creencia de que en algún momento aparecerá el nudo gordiano, la clave que nos ayudará a desvelar el problema existencial de la persona.

    Gracias por cada una de sus preguntas. de verdad que es un placer encontrar a alguien que desee profundizar e investigar estos puntos y más aún si es una terapeuta. De verdad, gracias.

    Saludos cordiales

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  5. Hola, Andrés,
    Primero que nada, me toca aclarar que no soy terapeuta; quizá pareció deducirse cuando dije que "me" trato con homeopatía... pero quise decir que me trato, como paciente. Pero "¡gracias por las gracias!"
    Claro, usé la palabra "espiritual" más bien al tuntún, debo confesar. Así que me quedo con su respuesta dentro de los límites del mundo emocional y físico. Pero entonces, de nuevo: por un lado, uno creería que todas las situaciones de enfermedad física o mental, y en general toda experiencia que calificamos como negativa, está ahí para enseñarnos algo. Esta es una idea en la que yo creo, pero diría que es compatible con la visión homeopática.
    Suponiendo que esté en lo cierto, lo primero que se me ocurre es "pero entonces, si el remedio homeopático restaura el equilibrio y nos deja como si nada hubiese ocurrido, de alguna manera se lleva esa oportunidad de aprender". Entonces me dí cuenta de que esto es una tontería, porque siguiendo ese criterio deberíamos aceptar estoicamente todas las enfermedades mientras llegamos a su raíz emocional última a pura reflexión, lo cual es un absurdo.
    Sin embargo, -y pienso que coincidirá conmigo- creo que la única manera de erradicar por completo un desequilibrio, es aprender lo que nos quiere enseñar, digamos.
    llegados a este punto, parece evidente que no se le puede "pedir todo" a la homeopatía, porque hay un trabajo que es responsabilidad del individuo.
    Lo que me resulta interesante, entonces, es pensar cuáles serán las diferencias entre una persona que sufre de ataques de depresión (digo, por variar el ejemplo) y mientras tanto se medica con un remedio de los típicos de prescripción psiquiátrica, y una que, mientras hace su tratamiento, utilza remedioas homeopáticos o flores. Las personas tratadas con medicación psiquiátrica, es sabido, se ven embotadas, pierden algo de su lucidez. ¿qué ocurrirá con una persona que se trata por ejemplo con flores de Bach?
    (se entiende que todo esto es hipotético, no pretendo animar a nadie a reemplazar su medicación sin consejo profesional) Esta es la pregunta que quería compartir: ¿cómo sería una posible relación entre la homeopatía y un tratamiento psicoanalítico? O, para el caso, entre la homeopatía y cualquier método de indagación personal, para el caso podría ser astrología o Kendo...
    bueno, otra vez gracias por las gracias y por haberme confundido muy elogiosamente con una terapeuta. Saludos!

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  6. Hola, Inés!!

    Perdón por la confusión al considerarla terapeuta. Desde mi humilde punto de vista, no cambia absolutamente nada de cuanto dije sobre el tema y de mi opinión sobre Ud. El resto de su comentario así lo confirma, por lo tanto: ME REAFIRMO en lo dicho.

    Sobre lo que me comenta y que me parece muy interesante, creo que merecería una entrada completa sobre este tema, ya que dependiendo de cómo entendemos la enfermedad, utilizamos las terpaias o herramientas que están a nuestro alcance.

    La homeopatía y las FdeB, como le dije, regulan el desequilibrio y resitúan a la persona en un estado de normalidad. Pero esto no funciona si la persona no aprende de la experiencia. La Homeopatía no necesita de la fe. Sin embargo, como no suprime los síntomas sino que reactiva el organismo para superar el desquilibrio, el paciente no es regalado con la ausencia de síntomas, sino con la desaparición progresiva de ellos. Si el paciente no continúa el tratamiento o desatiende los consejos terapéuticos, lo evidente será que recaiga en el problema (tome la medicación que sea).
    Por eso la homeopatía ayuda al paciente y le acompaña en su proceso de curación. No suprime ni quita la responsabilidad al paciente en ningún momento.

    Sobre problemas de tipo psicológico o psiquiátrico, la verdad es que la Homeopatía es muy buena ayuda, pero las personas se han acostumbrado a que si tienen ansiedad, les dan un ansiolítico y se acabó el problema. Por eso no son capaces de resistir el proceso y se hace muchas veces muy difícil que el paciente continúe su tratamiento homeopático o floral cuando se requiere tiempo y superación para salir adelante del desequilibrio.
    Por eso, muchos médicos lo que hacen es mantener un tratamiento con psicofármacos (antidepresivos, ansiolíticos, etc) y a la vez instaurar un tratamiento homeopático. El primero quitará las crisis que se pudieran producir y el segundo ayudará a la persona a salir del pozo. La ventaja será que necesitará mucha menos medicina alopática y podrá observar el proceso de curación y ser su protagonista.

    La psicoterapia y la homeopatía hacen muy buenas migas y se apoyan mutuamente. Muchos de los mejores homeópatas (argentinos, por cierto) trabajan con la psicoterapia y la homeopatía. Yo no lo hago, por eso no puedo hablar con conocimiento de causa.

    Saludos cordiales y gracias de nuevo por sus estupendas preguntas.

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